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Villa Palatina superior hotel abre sus puertas en Paladín Las Regueras

El Txoko, en el exterior junto al río Soto, el lugar ideal para descansar y disfrutar de la naturaleza

Publicado el 16/04/2019 El tapin Villa Palatina superior hotel abre sus puertas en Paladín Las Regueras

Ofrece 37 plazas, 4 de ellas adaptadas, con la categoría de albergue turístico

En la misma orilla del rio Soto a su paso por Paladín y junto a un hermoso bosque de alisos, se levanta una majestuosa casona asturiana de fachada verde combinada con piedra. Fue testigo desde su construcción a mediados del siglo XX,  del paso de peregrinos camino a Santiago y en este lluvioso lunes santo de abril, ya del 2019, totalmente reformada, abre sus puertas al caminante y a quien quiere disfrutar del descanso y del relax, como albergue turístico Villa Palatina Superior Hostel, un negocio familiar.

En plena inauguración, entre el bullicio de los numerosos amigos que se acercan a saludar nos recibe Tatiana Arango. Nerviosa y contenta cuenta que poner en marcha el establecimiento fue un arduo trabajo que comenzó hace mas de 2 años.  Tras finalizar sus estudios, es Licenciada en Educación Física, y pasar 13 años trabajando fuera de Asturias,  regresó a su pueblo Las Casas del Monte (Grao) y comenzó a fraguar la idea de dedicarse al turismo. Siguiendo el ejemplo de unos amigos con albergue en Grandas de Salime encontró en Paladín el edifico perfecto para ponerse manos a la obra.  “Siempre tuvimos claro que queríamos establecernos en Las Regueras junto al camino primitivo, y ofrecer algo distinto al peregrino que es en definitiva nuestro principal objetivo”

Embarcó en la aventura a sus padres y a su marido, y ahora criará entre estas paredes a su retoño recién nacido.

Villa Palatina ofrece 37 plazas, 4 de ellas adaptadas, que se distribuyen entre habitaciones individuales, dobles,  triples y  colectivas. Estas últimas con literas y pensadas para acoger un  máximo de 8 personas cuentan con la peculiaridad de tener doble baño. La casona está dividida en dos zonas, una dirigida a los grupos y otra que ofrece mas privacidad con acceso a un confortable salón con chimenea.   Estancias llenas de luz natural con preciosas vistas del entorno, decoradas con vivos colores y el toque tradicional que ofrece la conjunción de la madera y la piedra. La ausencia de armarios a la vista, todos están ocultos bajo las camas o literas, agranda los espacios.   

El buen yantar es otra de las opciones de este nuevo establecimiento, su “Casa de Comidas” que fusiona las cocinas vasca y asturiana permitirá disfrutar desde un bacalao al pilpil a carnes de la ganadería propia. Al frente de los fogones Hiren Aránzazu Madrigal. Junto a la buena mano de la cocinera y la excelencia de los productos empleados cabe destacar el  horno de leña y la tradicional cocina de carbón que dotarán de un sabor especial a los platos.  Se servirán comidas y cenas, con un menú especial los fines de semana para el que es imprescindible hacer reserva.  

El amplio jardín y el Txoko, el lugar preferido de Tatiana, con bar y terraza son la oferta para el exterior del albergue turístico, ambos permiten el máximo disfrute de la naturaleza.

Mas comodidades a cuenta de la lavandería, parking y hasta alojamiento para caballos, wifi, la apuesta por las energías renovable e incluso un intérprete de la lengua de signos.

A la apertura de Villa Palatina acudieron unas 100 personas, la lluvia vuelve a hacer acto de presencia, todos abandonan el jardín en dirección al comedor, allí no dudan en levantar sus copas deseando a los anfitriones mucho éxito… afuera los primeros peregrinos enfundados en sus capas impermeables se paran muy cerca de la puerta, ¿los primeros clientes?