La microcerveria DAI llega desde Barcelona a Las Regueras para instalarse en el mítico Casa Julio

La familia Flores-Haro se hace cargo del bar en la plaza del Ayuntamiento y en el local anexo fabrican su propia cerveza

Publicado el 27/07/2017 El tapin La microcerveria DAI llega desde Barcelona a Las Regueras para instalarse en el mítico Casa Julio

Quique Flores, Isabel Haro y su hijo Yulen llegan al concejo procedentes de Barcelona aunque  sus antepasados son de Grao, según Quique echando un vistazo a la heráldica y a su árbol genealógico resultan ser descendientes de los hijos bastardos de un moscón de gran  linaje.

Dejan atrás el estrés de la ciudad, una profesión en la que nos les iba nada mal, de hecho a él cuando anunció que se marchaba le propusieron pasar a ser socio de la empresa, en busca de la tranquilidad y a poder ser un medio de vida, el de la fabricación artesanal de la cerveza,  que les haga ganarse el pan a la vez que disfrutar.

El año pasado ya tenían clara la idea de establecerse en Asturias, buscaron casa por Grao pero el destino les hizo recalar en Las Regueras. El miércoles 26 de julio abrieron su local y son muchos los parroquianos que se acercan deseosos de conocer a la nueva familia, de ver los cambios en la decoración del establecimiento y por supuesto para probar su cerveza. Aún no han iniciado el proceso de elaboración, ofrecen los 480 litros que trajeron de la ciudad condal.

En el local anexo al bar, a la vista gracias a un cristal que permite al público husmear pero no entrar, está casi todo ultimado para el comienzo de la fabricación, faltan tan solo pequeños detalles por lo que en breve, según Quique, comenzará  a trabajar. De momento ha tenido la amabilidad de explicar a este diario a grandes rasgos como va este proceso artesanal, y promete una exclusiva cuando todo esté al máximo rendimiento. El proceso es el siguiente (y si algo no está correcto entienda el lector que no es por falta de explicación de Quique mas bien a las notas tomadas apresuradamente de quien escribe)

Se pone el agua a calentar hasta alcanzar los 80º, la idea es hacer una "infusión de malta" en la caldera de maceración, esto supone mezclar la malta con el agua con lo que la temperatura de la misma descenderá un poco.  Se dejará reposar unas 2 horas antes de pasarlo a la caldera de  cocción, tendrá entonces que hervir muy fuerte y apropiadamente a la hora y cuarto  se va añadiendo el lúpulo, primero para conseguir el sabor y un cuarto de hora mas tarde el lúpulo que otorgará el aroma que se pretende.  Se pasa el caldo por un intercambiador para que consiga la temperatura adecuada (20º) y a continuación va al tanque de la fermentación, donde se añade la levadura que previamente se habrá hidratado con un poco del propio caldo obtenido.  Tapamos el tanque para que se comience el proceso de fermentación y la  cerveza obtenga el alcohol y el cuerpo.

Antes de proceder al embotellado habrá sido necesario eliminar las impurezas,  una vez en botellas o en barril pasará a una cámara donde permanecer a 16º de temperatura unos 21 si se pretende una cerveza joven, aunque lo mas aconsejable es en torno al mes.

Los primeros regueranos que la han bebido no solo le dan el aprobado sino que le ponen nota. Los Flores-Haro están encantados, "llevamos ya por el concejo unos días mientras nos instalábamos y la acogida está siendo muy buena, la gente nos saluda, entabla conversación sin mas... son muy agradables, esto es lo que queremos, no nos interesa tanto fabricar miles y miles de litros como hacer menos y que tenga éxito, nosotros queremos disfrutar de ello y que el publico a su vez lo disfrute".

Además de esta bebida uno puede tomarse un café, un  vino,  una sidra y también comer. Nace otro establecimiento hostelero en Las Regueras.