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Maribel Méndez Ramos, pregonera en su tierra natal Villayón

Destacó la importancia de la filosofía de vida en los pueblos y se congratuló porque lo rural esté de mod

Publicado el 21/08/2016 El tapin Maribel Méndez Ramos, pregonera en su tierra natal Villayón

La alcaldesa de Las Regueras, Maribel Méndez, fue pregonera el sábado 20 de agosto en la fiesta de las Virtudes que se celebra en su concejo natal, Villayón.

Méndez natural de Herías, recordó en el pregón su infancia y primeros años de juventud en el pueblo "cuando el wasap era la sábana blanca en la ventana indicando a todo el que la viera que se iniciaba la mayega (recogida del trigo), el facebook por el que hoy se conoce prácticamente la vida de los demás y lo que sucede alrededor, eran los lavaderos".

No muy lejos de donde se desarrollaba el pregón, a la entrada de la ermita dedicada a la Virgen de Las Virtudes, se encuentra una estatua de reconocimiento al emigrante. Para ellos también tuvo palabras la edil, quien aseguró que hubo una época en la que la sus vecinos emigraban a Madrid, Barcelona o Suiza, comenzando así el despoblamiento de las zonas rurales. Ella soñaba con hacerlo también, pero se quedó a 100 km en Las Regueras, y, aunque hubo unos años en los que no podía volver a su pueblo tanto como quisiera, en cuanto pudo aprovechando su condición de concejala de Servicios Sociales regresó a sus orígenes llevando consigo a sus nuevos vecinos en excursiones, intercambios culturales o a fiestas como la que ese día celebraban. También llevó al Coro de Las Regueras, del que forma parte, y que tuvo una destacada actuación en la misa que se celebró a continuación.

Agradeció a quienes allá por los ochenta comenzaron a organizar estos festejos en un intento para que al menos una vez al año los villayonenses se reunieran en una comida de hermandad, y a todos los que tomaron el testigo.

Finalizó su intervención congratulándose porque lo rural esté de moda, por la vuelta a los pueblos, ahora con internet y otras muchas comodidades. Las aldeas tiene el encanto de las cosas bellas que la naturaleza nos ofrece y una filosofía de vida que es necesario retomar, la sinceridad de las gentes, la solidaridad y la buena vecindad.

En torno a las 14.00 h. una gran carpa acogió a unos 300 comensales, un considerable grupo (más de 50 personas) tenían su zona reservada, eran los de Las Regueras, que junto a los miembros del coro acompañaron a su alcaldesa en un día ciertamente entrañable para ella.