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Diario de un confinamiento Tienda estanco La Cabaña de Conce: Pablo e Isabel al pie de cañón para que a los regueranos nos les falte de nada.

Publicado el 21/04/2020 El tapin Diario de un confinamiento  Tienda estanco La Cabaña de Conce: Pablo e Isabel al pie de cañón para que a los regueranos nos les falte de nada.

Diario de un confinamiento

Tienda estanco La Cabaña de Conce: Pablo e Isabel al pie de cañón para que a los regueranos nos les falte de nada.

En estos tiempos de lucha contra la pandemia las zonas ruralesgozan de ciertos privilegios a la hora de hacer mas llevadero el confinamiento y es que siempre hay un pequeño  jardín, huerta  o quintana en el que poder tomar el aire. Otra de las ventajas es, sin duda, la posibilidad de comprar en la pequeña tienda de la localidad sin necesidad de acudir a las grandes cadenas, evitando así desplazamientos, colas de espera y un mayor riesgo de contagio.

Hoy apostamos por lo local por pura conveniencia, cuando superemos esta situación quizá reflexionemos y sigamos apoyando este tipo de comercio.

En Las Regueras la “Tienda Estanco La Cabaña de Conce”, es un verdadero salvavidas para los vecinos, ya que como buena tienda de pueblo ofrece un variado catálogo de productos  que va desde pan casero recién hecho, pasando por pienso para las mascotas,, hasta unas zapatillas o unas madreñas que la primavera está siendo lluviosa. Las madreñas son aptas para ir a la huerta,  la actividad ya está permitida en el estado de alarma,y de paso se pueden  adquirir  plantas de lechugas, tomates o un poco de tierra vegetal y por encargo árboles frutales.

Pablo González e Isabel Fernández están al frente del negocio que echó a andar hace pocos meses en Santullano, recogiendo el testigo de la madre de Pablo, la reconocida hostelera Conce.

Con la crisis sanitaria venden mas, aunque no se puede afirmar que dupliquen ventas señalan y han ganado clientes  “antes venía sobre todo gente mayor, ahora vienen también jóvenes, caras nuevas”.  Todo ello les ha llevado a tener que ampliar su oferta de productos “ya teníamos algunos cereales para el desayuno ahora hemos incorporado los copos de avena por ejemplo y también algo  especial  como es el cuscús”

Las patatitas fritas y los frutos secos junto con alguna bebida alcohólica son los caprichos de estos días de la poblaciónreguerana obligada a quedarse en casa.

No ha sido necesario reforzar plantilla, basta que Pablo (afectado por un ERTE en su otro empleo) dedique al negocio más tiempo. Sí han reforzado el servicio que prestan con un novedoso sistema de pedido por whatsapp que está siendo muy bien acogido. El cliente envía el mensaje con lo que necesita, ellos lo preparan y cuando está listo avisan para que pasen a recogerlo “de esta forma el comprador no tienen que estar dentro de la tienda tanto tiempo, todo es más rápido”.

Aún con esto y con el servicio a domicilio a partir de cierto importe, siempre hay quien se quiere acercar hasta el local “la gente guarda bien las distancias de seguridad pero busca un momento de charla rápida, de intercambio de opiniones, es una forma también de saber de primera mano cómo les va a las familias, de ponerse al día pero siempre se nota en ellos la incertidumbre”.

Colaboran con el Ayuntamiento en llevar la compra a personas mayores o con movilidad reducida “estamos dispuestos a ayudar” dice Pablo quien también espera que se valore en el futuro  tener la tienda al lado de casa.

Un negocio familiar en toda regla y no solo porque lo sean sus titulares sino porque al fin y al cabo ofrecen ese trato  cercano tan de agradecerpropio de las clásicas tiendas rurales.

Pablo e  Isabel al pie del cañón para que a los regueranos no les falte de nada.