[X]

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar su experiencia de usuario y ofrecerle los mejores servicios.
Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información en nuestra Política de Cookies.


La Piedriquina homenajea al fotografo Jose Mª Gonzalez Villanueva en el centenario de su nacimiento (Las Regueras 1918, Llanera 1968)

Publicado el 27/10/2018 El tapin La Piedriquina homenajea al fotografo Jose Mª Gonzalez Villanueva en el centenario de su nacimiento (Las Regueras 1918, Llanera 1968)

El fotógrafo José Mª González Villanueva nació en la localidad reguerana de Gallegos en el año 1918. Se casó en Posada de Llanera y allí, en la casa Verdera, vivió hasta que un accidente de trafico puso fin a sus días demasiado pronto, cuando contaba tan solo 50 años en 1968.

El fotógrafo dejó un amplio testimonio de la forma de vida de los años 50 y 60, supo captar con su cámara momentos del día a día y hoy, gracias a él, sabemos mucho de aquellos tiempos.

“El etnógrafo con cámara de fotos” así lo calificó el llanerense Chema Martínez en un extenso artículo que le dedicó en uno de los Anuarios de la Asociación La Piedriquina, publicaciones que siempre cuentan con imágenes del fotógrafo de Gallegos, además de dos libros de instantáneas.

Con motivo del centenario de su nacimiento y ahora que se cumplirá el medio siglo de su muerte en un accidente de tráfico, mencionada asociación inaugura una exposición el próximo 9 de noviembre en el restaurante de Escamplero El Tendejón de Fernando. La muestra podrá visitarse hasta el 2 de diciembre.

Fotos con sentimiento que van desde procesiones en misas festivas, bodas celebradas en las propias casas e incluso entierros,  niños con juguetes recién regalados, retratos junto a animales domésticos y las labores del campo… González captó con su objetivo la alegría, la tristeza y el esfuerzo, sin olvidarse de las modas y su evolución en el tiempo.

La familia del fotógrafo, su hija que apenas le conoció es la reconocida pintora Yolanda González, permitió a La Piedriquina digitalizar todos  los negativos, un arduo trabajo que dio sus frutos.